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Lautaro Carmona
Sólo en la jornada de ayer se llegó a 444 casos activos en la comuna de Coquimbo y 438 en La Serena, sumando un total de 1.753 a nivel regional. Profesionales insisten que en estas circunstancias se requiere de una cuarentena urgente y efectiva, pero que cumpla con verdaderos estándares de control de la movilidad entre los ciudadanos.

Preocupantes son las cifras que durante las últimas jornadas ha dejado la pandemia en la Región de Coquimbo. Si bien las autoridades a nivel central determinaron que fuera la comuna de Ovalle la que retroceda a cuarentena, llamó la atención de los expertos que la conurbación La Serena-Coquimbo se mantenga en Fase 2, teniendo en cuenta que de los 1.753 casos activos que siguen vigentes en la región de acuerdo al reporte entregado en la jornada de ayer, 444 corresponden a la comuna de Coquimbo y 438 a La Serena.

A su vez, se mantiene elevado el número de contagios diarios en la conurbación. Y como botón, en la jornada de ayer se registraron 73 en La Serena y 57 en Coquimbo.

Si bien entre los pasillos de la Intendencia surgieron algunas conjeturas sobre la posibilidad de que la conurbación pudiese volver al confinamiento, no cabe duda que la estrategia que se busca es fomentar con mayor intensidad la vacunación, no sólo en el puerto con el “Plan Coquimbo”, también en la capital regional. De esa forma, se buscaría evitar tener que regresar a una cuarentena que sin duda tendría efectos colaterales ya conocidos.

 

El control del virus

La doctora Paola Salas, epidemióloga y académica de la Universidad de La Serena, en conversación con diario El Día ratificó que “las cifras en nuestra región las hemos mantenido altas desde que nos sacaron de la última cuarentena. Ha sido complejo, porque yo siento que quizás ese confinamiento se podría haber prologado un poco hasta tener cifras más bajas; de esta forma, podríamos haber generado un efecto que evitara el aumento significativo de afectados que volvimos a tener”.

A su juicio, este incremento en los números se produce porque “nunca dejó de circular el virus y no se generó un manejo más eficiente, logrando que tuviéramos una cifra más baja de contagios. De esta forma, el virus se habría podido “diluir” entre todos los que tienen movilidad. Pero como no fue en bajada y siempre nos mantuvimos muy altos, se suman otros factores, como es la interacción entre las personas, pues está a la vista que ha ido en aumento”, indicó.

En ese sentido, Paola Salas sostiene que “si las personas efectivamente no salieran de sus casas o no tuviesen interacción con otras personas, el virus no incidiría en el aumento de casos”, asignó.

A su vez, la epidemióloga explicó que “también está el factor de las bajas temperaturas, porque si va alguien a visitar a otra persona, ésta trata de mantener al máximo la ventilación de los espacios. Pero en estas fechas, y con mayor razón en el invierno, esto se hace realmente impracticable. Por tanto, existen varios factores que influyen, pero nosotros no hemos sido capaces de bajar el número de contagios y que nos entregue un número que sea seguro”, acotó.

 

Otros factores

La epidemióloga además apeló a la capacidad de las camas UCI, que está llegando al máximo de sus posibilidades. “Ya tenemos una capacidad de camas que se han reconvertido, que son doble o casi el triple de lo que teníamos históricamente. Entonces, ese incremento nadie lo considera, pues si se señala que tenemos cien camas UCI, por ejemplo, al inicio de la pandemia teníamos 18 ó 20. Sin embargo, no hay que olvidar que estas camas no funcionan solas, sino que requieren equipos de salud que deben atender a esas personas”.

Como solución, Salas sostuvo que “debería implementarse un control más estricto de la movilidad, al menos durante un par de semanas, para así intentar recuperar el manejo, sobre todo de las camas UCI. Sabemos que las cuarentenas no le gustan a la gente, pero en epidemiología no tenemos otra manera de dejar de producir casos nuevos. Por tanto, si no hay restricciones a la movilidad, no vamos a poder corregir esto con otra medida”, argumentó la profesional.

En ese contexto, Paola Salas subrayó que “la conurbación debería estar en cuarentena, porque prácticamente no quedan camas donde hospitalizar a la gente. Antes teníamos camas de otras regiones, pero también existe saturación incluso en la Región Metropolitana. Por esto, la medida tendría que ser una restricción mayor”, consignó.

 

Acciones más severas

El presidente regional del Colegio Médico La Serena, Rubén Quezada, fue más allá y señaló a El Día que “el escenario que tenemos es de total incertidumbre, en un contexto de aumento de los casos. Se ha visto que la ocupación de camas UCI ya ni siquiera responde al fenómeno de oleadas de pacientes, sino que es un verdadero tsunami de pacientes hospitalizados, donde un alto porcentaje continúan siendo enfermos Covid-19, pero suman por otras patologías”, aseguró el facultativo, quien recordó que los equipos de salud están soportando un promedio de 135 camas críticas en la Región de Coquimbo.

 Respecto de volver a una cuarentena y si una decisión como ésta puede ser interpretada como imperativa, sobre todo para la conurbación, Quezada subrayó que “hoy, como están planteadas las cuarentenas, con menos equipos de fiscalización, que se han ido agotando, se requieren otras alternativas. Se requiere de medidas que efectivamente se cumplan, más considerando que estamos en una Fase 2 que es prácticamente chipe libre”, aseguró el médico.

Bajo ese punto de vista, el Colegio Médico, en voz de Quezada “ha reiterado en diversas ocasiones que se necesita una nueva gobernanza de la pandemia, porque con las herramientas que tenemos y con las estrategias que se han aplicado, no va a ser posible controlar esta enfermedad”, acotó.

Entre las propuestas, Quezada comentó que “hemos sugerido medidas de reducción de la movilidad, pero que se favorezca el uso y el desplazamiento al aire libre, para así disminuir el riesgo de contagio. También es fundamental evitar los lugares con aglomeraciones o espacios cerrados sin ventilación. Entonces, requerimos reformular lo que es posible y adecuado realizar en esta fase”, indicó.

En ese sentido, el presidente del Colegio Médico espera que no se tenga que abordar, realmente, el dilema de la última cama. “El ministro de Salud ha señalado que no se ha llegado a esta instancia, pero creo que lo dice desde el desconocimiento de la red pública de atención. Se está produciendo algo peor, ya que hay personas que fallecen antes de llegar a las camas UCI, muchos de ellos en domicilio o en el primer nivel de atención, ya que los traslados se están demorando mucho, porque las unidades de emergencia están llenas. Lisa y llanamente son personas que el sistema no ve y generalmente son las personas más humildes", concluyó Rubén Quezada. 

 



Acciones ante la compleja coyuntura

El seremi de Salud (S), Roberto Villalobos, aseguró que “existe un sistema de red integrado a nivel nacional, dado que el Ministerio de Salud gestiona la hospitalización de pacientes a través de Unidad de Gestión Centralizada de Camas. Destacar que es posible movilizar pacientes a establecimientos que posean capacidad cuando nuestros hospitales están con ocupación máxima”.

A su vez, indicó que “en términos de casos sintomáticos ha habido un decrecimiento de atenciones médicas en Coquimbo en las últimas semanas con respecto a las dos anteriores. En La Serena a su vez ha aumentado levemente el número de casos totales.

La positividad de notificación conjunta en la conurbación está por debajo del 10% para el total de casos”. Sin embargo, reconoció que “se observa con preocupación un alza en la tasa de hospitalización UCI, que todavía no logra asimilarse al periodo de la cuarentena de mediados de marzo 2021”.    

 

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