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Lautaro Carmona
Casos como el de Benjamín Ossandón, quien fue asesinado por una bala loca, o el de Anaís Godoy, quien se quitó la vida en Vicuña, tras el cierre de su caso de abuso sexual por falta de pruebas, han conmocionado a la región el último tiempo. Por ello las instituciones reclaman mayor atención y dedicación de parte de las autoridades.

Ayer domingo y en más de 22 puntos en todo el país se realizó la Marcha Nacional por la Infancia, en que diferentes instituciones dedicadas a la protección y promoción de derechos de niños, niñas y adolescentes convocaron a la ciudadanía, a propósito de tantos casos de vulneración de menores que permanecen sin resolver o por los beneficios de delincuentes que vuelven a cometer este tipo delitos.

Violaciones, prostitución, asesinatos y secuestros se cuentan entre la vulneración de derechos de tantos menores en el país.

“Lamentablemente en Chile las penas no son suficientes. Hay un sinfín de casos que no han sido cerrados. Hay niños prostituidos a cargo del Estado, tráfico de órganos de niños, explotación sexual infantil. Una serie de problemáticas vinculadas a los niños”, destaca Kimbelen Figueroa, presidenta de la Corporación Asoem de la Región de Coquimbo.

En La Serena, la marcha comenzó en Av. Estadio y recorrió las principales vías de la ciudad, como  Amunátegui, Ruta 5, Francisco de Aguirre, Cienfuegos y Almagro, entre otras, para culminar frente a la Intendencia Regional.

En Coquimbo, en tanto, se realizó una manifestación en el Mirador de Los Ángeles, sector Guayacán.

“Esto se origina por una convocatoria que hacen los padres de Tamara Moya, la niña asesinada porque le quitan el auto a la madre. Amanda, la niña que muere en el Cajón del Maipo y el conductor se da a la fuga. Ethan, que murió por una bola loca por un enfrentamiento entre carabineros y delincuentes. Paula, drogada, violada y asesinada en su casa en Chillán y muchos casos de ahora recientes y del pasado, como Jordan Fernández que desapareció en La Unión en el internado donde iba a estudiar”, afirma Blanca Ramírez, vocera de la coordinación de Coquimbo.

A propósito de esta manifestación, el próximo 1 de octubre debería iniciar sus actividades la institución Mejor Niñez, lo que ahora se conoce como el Servicio Nacional de Menores (Sename), que por ahora ha informado un cambio de nombre y que ya tiene como su directora a María José Castro, profesora general Básica de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Magíster en Filosofía Aplicada de la Universidad de los Andes y quien de 2018 a 2020 tuvo el cargo de subsecretaria de Educación Parvularia.

“Tenemos el emblemático caso de los niños de Sename, en que se cambia el nombre a Mejor Niñez, pero la génesis es el mismo. Los niños siguen vulnerados”, destaca Blanca Ramírez. “No es posible que en nuestro país exista el Sename, lugar que debía velar, proteger, resguardar, rehabilitar a quien es vulnerado y menos que el nuevo modelo de Mejor Niñez sea una burla porque no cambia nada”.

 

Casos emblemáticos

“Queremos que la autoridad escuche nuestro clamor. Que hagan leyes más duras y que no estén un tiempo en la cárcel y después salgan y le hagan daños a nuestros niños y jóvenes”, dice Margarita Araya, tía de Benjamín Ossandón, joven futbolista de 17 años que falleció por una bala loca hace cerca de dos meses en La Serena.

Este ha sido uno de los casos que ha conmocionado a la ciudadanía en la Región de Coquimbo. El joven era una de las promesas del Club de Deportes La Serena. “Tenía sueños y proyectos, como tantos jóvenes. Las autoridades dijeron que la investigación era de 100 días, pero las cosas avanzan muy lento”, dice Margarita.

Así también, otro caso que han golpeado a la opinión pública fue el de Anaís Godoy, la joven de 16 años que se suicidó en Vicuña tras un abuso sexual que ocurrió cuando tenía 14 años. La menor estuvo muy afectada por el cierre de la investigación de su caso, ya que se argumentó “falta de pruebas”.

Así también el caso de la familia Traipe que impactó a la ciudadanía. Ocurrió en el puente Vicente Zorrilla de La Serena cuando fueron chocados por un conductor ebrio, falleciendo el padre y el hijo. El culpable se dio a la fuga hasta que fue detenido por Carabineros.

Un sinnúmero de casos existen en la región, como también el de Epril Leyton, que a sus tres años fue asesinada en el sector de Las Compañías y que hasta hoy se desconoce la razón y los culpables.

“Los casos que nos llegan suman más de 10 muertes del año pasado a la fecha”, señala Kimbelen Figueroa. “Cuando pasó el caso de Anaís salieron muchos casos más en la comuna de Vicuña. Fuimos para allá y buscamos las problemáticas y las presentamos a las autoridades, pero nunca tuvimos respuesta”.

Kimbelen agrega que han colaborado también con Sename. “Hemos revelado muchas falencias estructurales: escasa fiscalización de residencias, la falta de profesional capacitado para que se estudie quienes son estos niños revictimizados, tanto por las familias, sociedad y Estado y esperamos que el nuevo servicio cambie la estructura y no solo sea cambio de nombre. Ha habido casos bastante complejos. Hemos levantado las denuncias y cerramos un hogar por vulneración de derechos del niño que era el Hogar Laura Vicuña. Hicimos la denuncia e ingresamos el problema al INDH y la respuesta nos llegó 1 año después”.

 

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